A pocas horas de la MacWorld lo único que deseo es que pase de una vez. Y es que con tantos rumores y tanta página soltando noticiones sin interés uno ya está aburrido. Y vista la experiencia del año pasado, el anuncio de la web americana de Apple no me impresiona lo más mínimo.

No voy a entrar en especulaciones. No tengo ni pajolera idea de qué se va a presentar este año (ni cualquier otro). ¿Será el rumoreado MacBook Air? Como gancho, tipo iPhone, tendría tirón pero no le veo mucha viabilidad frente a un producto como el Asus EeePC que está trayendo de cabeza a media blogosfera. No se me entienda mal, no es que no crea que Apple pueda hacerlo mejor. De hecho es bastante fácil mejorarlo, como prueban un montón de modificaciones que han aparecido por ahí para integrarle Bluetooth y similares. Lo difícil es llegar a un compromiso tan bueno entre precio y prestaciones como el del ultraligero de Asus y Apple es de las que no le importa hacer crecer sus precios (véase si no sus ampliaciónes de memoria; escandalosas).

¿Nuevos iPhone? ¿iPhones 3G? Espero que no, que a los precios a los que está el que ya tenemos y la política de Apple en cuanto a cómo debemos usarlo le quitan las ganas al fanboy más acérrimo.

Podría remodelar el TV pero no creo que lo hiciese a mi gusto. Veamos… ¿ponerle salida estándar de TV? No, no, no… que es para gente cool que ya tiene tele HD. Y ya no hablemos de incluir soporte para DivX y similares. Cuando sacaron el iPod las condiciones eran muy diferentes para Apple; si lo sacasen ahora dudo que tuviese soporte para mp3. No me importaría tanto el que lo fusionasen con el Mac Mini, aunque no creo que lo hagan, ya que empezarían a aparecer los de ahora en Ebay a precios más razonables y quizás aprovechase la ocasión.

Y el Blu-Ray me interesa más bien poco, incluso ahora que parece ser el formato ganador en la batalla contra el HD-DVD. El incremento de precio que supondría se me haría intolerable frente al nulo rendimiento que le daría.

En fin, que este año voy a tomármelo con calma. Nada de seguimiento en vivo (en esta ocasión toca trabajar fuera de casa). Veré las novedades todas de golpe cuando llegue a casa, babearé como siempre durante un breve tiempo y, también como siempre, pasada la euforia inicial empezaré a ir teniendo una opinión juiciosa del evento que, espero, acabaré exponiendo en este blog.