ecvRec.jpgPor fin, aunque sea en DVD he podido ver una de las películas comidilla del año pasado. De esas que todo el mundo comenta maravillas y pocos han podido ver. Que si premios por aquí, premios por allá. Que si muy terrorífica, que si una sensación de veracidad impresionante. Elogios variopintos que se pueden encontrar fácilmente haciendo una búsqueda en Google. Yo ni me molesto en dejar enlaces, la película es una auténtica basura.

Al igual que Monstruoso, la [REC] basa su atractivo en imitar la realidad en la pantalla, en este caso mostrando la grabación de un equipo de periodistas que, siguiendo a unos bomberos, acaba encerrado en un edificio lleno de zombis. Y ahí es donde cometen el mismo error que Monstruoso o El proyecto de la Bruja de Blair: olvidan que interpretar no es lo mismo que imitar. La película imita los defectos de los periodistas noveles (y no tan noveles) y de los telediarios: presentadores que no saben hablar, con tonos de voz alarmistas y que parecen que se van a asfixiar de un momento a otro; diálogos estúpidos sacados, más que de la calle, de los programas del corazón; entrevistas idiotas a los vecinos que supuestamente aportan un toque humano pero nada de información útil. Todo eso que podemos encontrar en un telediario, en los (supuestos) programas de investigación periodística o en la prensa rosa está en la película, pero no interpretado sino perfectamente imitado. Y si ya no se aguantan en la televisión real, en una película, aunque sea de zombis, menos todavía.

Ese, y no otro, es el principal error de la película. Estamos tan molestos con los personajes, tan irritados con el formato utilizado, y tan hasta los huevos del truco de feria empleado, que es imposible sentir el más mínimo miedo cuando llega el momento. Añade que la película no es capaz de ir creando tensión en ningún momento (muy difícil con el formato escogido) y tenemos una película de terror que no da miedo.

Y es una pena, porque hubiéramos podido tener una película de zombis con sabor patrio que le habría dado gracia al asunto, como deja intuir la conclusión de la película, con esa niña zombi a la que se le trató de aplicar un exorcismo al creerla endemoniada y que probablemente pierda todo su sabor en la futura versión americana que ya se está terminando y que, a la vista del trailer, promete bastante más de lo que nos ha dado la original. ¿Irónico, no?