John CarpenterNo me refiero a L.A. Gothic, que está más avanzado, sino a Scared Straight, que todavía está en fase de pre-producción pero que ya cuenta a Nicolas Cage como protagonista. La elección hace que un escalofrío me recorra toda la espalda, desde la nuca hasta la rabadilla, y se me afloje el bajo vientre de manera incontrolable por la jodienda que me hace. Carpenter es un director de esos de los que hay que ver cada trabajo suyo y Cage es un actor de los de huir. Pero no de no perder el tiempo viéndolo en cine, de huir completamente. No ver en el cine, no coger en vídeo, no descargar de Internet y cambiar de canal al instante. No hay justificación posible para ver una película de Nicolas Cage, ni que te paguen por ello. Teniendo en cuenta el tiempo que hace que Carpenter no saca algo nuevo, sobre todo para el cine, ya se puede imaginar uno el dilema. Al final ganará Carpenter seguro.

A primera vista el argumento de Scared Straight no llama nada porque se parece muchísimo al de películas relativamente recientes y bastante macarras como Battle Royale, sin embargo, a poco que uno lo medite un poco, o cierto es que al autor de 1997, Rescate en Nueva York le viene como anillo al dedo. Un adolescente es enviado a una prisión y encerrado entre criminales peligrosos como parte de un programa para alejar a la juventud de la delincuencia a base de mostrarles el aspecto más crudo de esta. Desgraciadamente para él, durante su confinamiento se produce un motín y los demás reos lo utilizan como rehén. Durante este trance será protegido por un interno con conciencia (que es el que interpreta Nicolas Cage ya que no daría el pego interpretando al adolescente). Toma ya. Esperemos que Carpenter saque su vena más cínica para el proyecto. Y ya puestos, que al final Cage no pueda hacer el papel y lo sustituya Kurt Russell. Por soñar que no quede.