Mr. Lombreeze lanza un meme que recojo a través de Moonfleet y, aunque soy poco de memes, este me ha picado el gusanillo (y no, no es un chiste fácil). El juego consiste en elegir 10 canciones de cine que sigan las siguientes reglas:

  1. La película no puede ser musical.
  2. La canción tiene que ser cantada, bailada o escuchada por algún actor durante alguna escena de la película. La presencia de la canción en la escena tiene que ser significativa.
  3. La canción tiene que haber sido compuesta para la película o que con el tiempo se hayan identificado con ella de tal manera que en el subconsciente colectivo hayan quedado ligadas.

Gracias a mi memoria de teleñeco no he podido conseguir las 10 canciones requeridas, pero creo que sí he recordado algunas bastante interesantes. Aun así, he estirado mucho el punto tres, pues ninguna de las canciones elegidas (creo) ha sido compuesta para la película. el punto dos lo he llevado a rajatabla, lo que me ha obligado a prescindir de la estupenda versión de Mad World en Donnie Darko.

Las canciones sí tienen un orden especial, pero nada más como presentación. En ningún caso indica preferencia de una sobre otra ya que eso, en mí, cambia constantemente a lo largo del tiempo.

Una de las cosas que más me chocan (ya me había dado cuenta antes, el meme sólo lo pone de manifiesto una vez más) es lo dispares que son las canciones que me gustan en el cine respecto a mis gustos musicales. Esta variedad puede verse en la elección del Duelo de banjos que aparece en Deliverance. En cualquier otra situación abominaría de esa canción, pero aquí me gusta, aunque lo más probable es que sea más por culpa de la película. Ver como el duelo se va gestando mientras los demás personajes siguen a lo suyo hasta que se van dando cuenta del asunto, como la cámara va cambiando de personaje a personaje siguiendo el ritmo de la canción hasta acabar en contraplanos de los duelistas. Magnífico. Vale, no es una canción propiamente dicha (no cantan), pero no creo que me descalifiquen por ello.

Lo mismo ocurre en la versión de La golondrina que aparece en Grupo Salvaje. No soy fan de las canciones mejicanas (más bien mi familia se ha encargado de que las aborrezca) pero la tristeza que transmite en la película de Peckinpah, mientras el grupo de forajidos abandona el pueblo que les ha acogido durante una noche, es de quitarse el sombrero.

Hay pocos clásicos en esta lista y estoy seguro que me dejo en el tintero alguna impresionante canción de Marlene Dietrich, pero tendría que empezar a revisar filmografías y eso es algo que no viene al caso. Why don’t you do right con que nos deleita Jessica Rabbit en ¿Quién engañó a Roger Rabbit? es una interpretación de esos clásicos con mucha, mucha gracia.

Aunque para clásicos, Que sera, sera. Lo cierto es que la canción es tan buena que da igual qué versión escoger, pero yo me quedo con esta de Doris Day en El hombre que sabía demasiado.

En Mullholland Drive, Rebekah del Rio nos ofrece esta versión a capella y en castellano del Crying de Roy Orbison. Llorando perturba a sus protagonistas y al espectador le llega hasta lo más hondo.

Van cinco. En el siguiente post deberían haber otras cinco, pero por ahora sólo tengo tres más. Para colmo, de una de ellas no he encontrado nada en Internet, así que tendré que subir el vídeo yo mismo a YouTube (a ver si después no me lo borran) y eso me llevará un tiempo. Quizás, mientras tanto, se me ocurran otras dos que no sena tan obvias como la canción de la cantina de Mos Eisley, que hay que mantener la reputación de bicho raro. Mientras tanto, los que quieran jugar pueden apuntarse ellos mismos.