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No he podido resistirme

iPad Wifi 16GB

Foto de renatomitra

Ganas le tenía al dichoso aparatito de Apple. Una de las cosas que siempre deseé en mi iPhone (un EDGE de antes de que llegase a España el 3G) es una pantalla mayor. Y aunque creo que lo ideal son unas 13″ las casi 10 del iPad me van a venir de perlas para corregir trabajos de alumnos, llevar conmigo montón de libros de consulta y navegar por internet de forma más cómoda que con el iPhone o el notebook.

El modelo elegido ha sido el WiFi de 32GB. He despreciado la versión 3G (aunque Vomistar me haya sorprendido gratamente con la posibilidad de compartir la tarifa de datos del iPhone) por la mayor duración de la batería y el mayor tamaño de disco duro (frente a los 16 del modelo 3G del mismo precio). Pero sobre todo, por que: a) no estoy seguro de que mi próximo móvil sea un iPhone (Android tira y el Motorola Milestone también); b) Me interesa poder compartir la conexión 3G también con el portátil y el Notebook; y, sobre todo, c) que la conexión 3G es todo lo cómoda que se quiera, pero yo la uso de uvas a brevas. Así que creo que me compensará, más adelante, pillar si acaso un MiFi como este.

Sé que hay gente que espera que escriba algo sobre el gadget, así que a ver si con la espera me animo a sacar unos cuantos posts y saco al bolg de su letargo.

iPhone Vs Android

La mitad de vosotros ni os vais a coscar, que hay que ser friki de los superhéroes y de la tecnología. Pero yo me estoy meando de la risa ante esta comparativa.

iPhone Vs. Android

Visto aquí (cómo no).

Western Digital TV

Western Digital, fabricante de discos duros aprovecha su posición para sacar el que, casi con seguridad, es el reproductor multimedia de alta definición más asequible que hay: el WD TV. Y quizás por ello conviene estar un poco al tanto de sus características, no acabemos llevándonos un chasco.

El hardware contiene poco más que lo mínimo para la reproducción en alta definición. Dos conectores USB para el almacenamiento, salida óptica de audio y dos salidas de vídeo, RCA y HDMI que alcanza los 1080p. Hablamos de FullHD de verdad, al contrario que otros reproductores que, aun permitiendo la reproducción FullHD, tienen la salida limitada. La calidad del vídeo me ha parecido bastante buena pero sin destacar especialmente sobre otras soluciones (las pocas que he podido ver personalmente). Lo he podido probar en un televisor Emerson de tubo (con la conexión RCA convertida a SCART), un Sanyo TFT HDReady (con la conexión RCA directamente) y un monitor Asus VW266 FullHD de 26″ con entrada HDMI. En este último caso la interfaz gráfica presenta un pixelado acusado en la gradación de colores. ¡Insólito!

Prescindir del almacenamiento interno le da al dispositivo unas posibilidades de ampliación enormes (sólo hay que cambiar de disco) y lo hacen muy cómodo para meter nuevos contenidos en él si utilizamos un disco duro que no necesite alimentación externa o pendrives. La pega es que no se puedan copiar archivos entre dos discos conectados al reproductor con lo cual hay que olvidarse de conectar un disco de 1 o 2 TB permanentemente y utilizar la segunda conexión para ir metiéndole datos con discos más pequeños. De hecho tienen diseñado un soporte especial para tener conectado uno de sus discos My Passport (o cualquier otro de 2.5″) que, obviamente, se vende aparte.

El mando a distancia está en consonancia con el resto del equipo y no tiene ni un botón de más. Al contrario, echo en falta el cambio rápido entre idiomas de audio y subtítulos, por lo menos (aunque soy consciente de que a la mayoría de la gente). En cambio tiene un botón de búsqueda completamente inútil. Los botones son de goma y no demasiado cómodos.

Pasemos al apartado del software. En cuanto al tipo de archivos que reproduce va sobradísimo, reproduciendo casi todos los tipos más habituales del panorama actual. Se queda algo corto en los formatos de subtítulos (solo SRT, eso sí, en formato UTF-8) y no acepta ningún tipo de DRM (¡bien!). Sí acepta subtítulos contenidos en los MKV y, desde la última actualización, también los capítulos. Por cierto, dicha actualización es indispensable, ya que con el firmware de fábrica los subtítulos están ligeramente desincronizados; no lo bastante para no soportarse pero sí lo suficiente para que sean molestos. Sí he tenido problemas con los archivos mp4. No en su reproducción sino en el cambio de pista de audio y de subtítulos. No se puede (o yo no he podido).

Y llegamos al apartado, para mí, más importante: la interfaz y el software de reproducción. Para mí es lo más importante porque va a determinar la comodidad de manejo del dispositivo y lo que menos suele ser reseñado. Aquí yo diría que se queda tan justo que apenas cumple, siendo el punto más débil de este reproductor.

La primera impresión es muy positiva. Una interfaz gráfica muy lejos de las cutres de los primeros reproductores de DivX y con una función de biblioteca que escanea el disco conectado y agrupa los contenidos por tipo (vídeo, audio o fotografía). Además acepta thumbnails para representar las películas por su cartel con lo que el resultado es más agradable de lo que esperaba. Además, es capaz de leer sistemas de archivos FAT32, NTFS y HFS+ sin registro. He comprobado que también es capaz de leer el sistema HFS+ con registro pero no escribir en él, con lo que no se podrá usar la biblioteca y habrá que navegar por el disco por el método tradicional: explorando las carpetas. Curiosamente, esto no es un inconveniente ya que la biblioteca es totalmente prescindible pues no distingue películas de episodios de series de televisión y los mezcla creando un batiburrillo bastante incómodo. Yo he optado por desactivarla y usar la vista de carpetas, que sigue aceptando las previsualizaciones, tanto para los archivos como, atención, para las propias carpetas (si el primer archivo de la carpeta es un JPG muestra su contenido en lugar del icono de la carpeta) y me permite organizarme a mi gusto. Eso sí, la búsqueda de imágenes la tiene que realizar uno mismo y a mí, Plex me tiene muy mal acostumbrado (lo hace él solito).

En cuanto a la reproducción, de pena. Reproduce, recuerda la última posición cuando paras y punto. No puedes ir a una posición concreta dentro de una película y no puedes avanzar a saltos de, por ejemplo 10 en 10 minutos. Sólo puedes avanzar a velocidad rápida hasta 16x con lo que llegar a cualquier punto más allá de la mitad de la película es un coñazo. Además, han equivocado el botón por defecto cuando reanudas la reproducción de vídeo. Es el de comenzar desde el principio en lugar del de continuar desde la última posición lo que, unido a la lentitud de respuesta general del software y los botones de goma del mando a distancia, hace que sea muy fácil equivocarse. También se me ha colgado, en alguna ocasión, cuando he pausado demasiado tiempo una película, algo que me parece inadmisible en un reproductor de disco duro.

El minimalismo del mando a distancia se traduce en la imposibilidad de cambiar de pista de audio o de subtítulos directamente. Hay que hacerlo a través de un menú intermedio lo que, para mí, es un auténtico coñazo (soy culo inquieto y en ocasiones me apetece ver cómo han doblado una escena, o el diálogo original o simplemente me aburro de los subtítulos). El renderizado de los subtítulos está bien, pero sin ser ninguna maravilla. No te dejas la vista como en otros pero podrían ser un poquito más gruesos y más personalizables. No se pide que sean como los de QuickTime (para mí los mejores) pero vamos, los tengo al mayor tamaño posible y aun los querría más grandes.

Sí reproduce archivos VOB, aunque lo hace tan mal que no es de extrañar que no se mencione en las especificaciones. Prácticamente se limita a reproducir la película. No detecta la estructura del DVD, pasa por completo del menú del DVD y selecciones el VOB o IFO que selecciones, siempre empieza a reproducir el DVD desde el principio sin recordar la última posición de reproducción, lo que resulta especialmente molesto en series. Tienen que corregir esto a la voz de ya.

La reproducción de fotografías es surrealista. Para empezar, sólo hay dos tipos de transiciones, estándar y difuminado. Luego, si se quiere estirar las fotos hay que configurarlo incorrectamente. Hay que decirle que se tiene una pantalla estándar cuando se tiene una panorámica o que estire las fotos deformándolas para que no lo haga. De locos.

Mejor es la reproducción de música, siendo el reproductor capaz de leer al tags (carátula incluida), playlists en varios formatos y archivos FLAC. Incluso los CUE, reconociendo todas las pistas del archivo. Aun así, nada que no ofrezcan otros reproductores.

En definitiva, un reproductor que cumple; adecuado para llevarse de vacaciones o para estudiantes fuera de casa (si el transformador de corriente fuese interno hasta serviría para viajes de trabajo o fin de semana) pero que yo me lo pensaría dos veces antes de instalarlo en el salón de casa, donde valoro más un reproductor mucho más cómodo.

Web oficial

Zoltar TV, impresiones

Hace poco tuve la oportunidad de trastear con el Zoltar TV que acababa de comprar un amigo y que no daba conectado a través de red. Naturalmente, en una tarde no hay tiempo suficiente para hacer una evaluación del producto en toda regla pero sí para tener unas primeras impresiones que, aun siendo un tanto agridulces, no dejan de ser bastante positivas.

Son positivas porque he podido ver una interfaz gráfica realmente cuidada. No solo a nivel gráfico, como podréis apreciar en su página web, sino también por su fluidez. El salto de una opción a otra o de un icono a otro es suave y sin una demora excesiva. Pocas veces llegas a preguntarte si has pulsado el botón o no. El mando a distancia es bastante cómodo, aun a pesar de esos botones de goma tan habituales ahora y que obligan a precisar cada pulsación.

Por contra, tanto el mando como la interfaz gráfica se me antojaron un tanto poco intuitivos, equivocándome varias veces en lo que estaba haciendo o teniendo que recurrir al manual para averiguar algunas cosas bastante triviales. Habrá que ver si la fuerza de la costumbre consigue soslayar este defecto (probablemente sí).

Otra sorpresa fue la WiFi, que funcionó a la perfección cuando finalmente conseguimos hacer funcionar el streaming de vídeo y es que ese apartado nos dio bastante trabajo y de él vienen, en gran medida los aspectos agridulces de la experiencia.

Parece mentira, pero un dispositivo como el Zoltar está orientado a manejarse únicamente a través de la interfaz y el mando a distancia. Es cierto que eso es lo que muchos de sus usuarios demandarán, aquellos que ven con envidia las “ventajas” de los nuevos soportes de vídeo digital pero que profesan un (absurdo) recelo al ordenador, pero no deja de ser menos cierto que muchas labores pueden realizarse mucho más cómodamente (infinitamente más cómodamente) a través del ordenador.

Así, se hecha en falta la implementación de un servidor web que permita configurar el Zoltar a través de una interfaz web. Y la ausencia de un servidor Samba con el que poder acceder directamente a su disco duro es, sencillamente, inexplicable. ¿Para que sirve ponerle interfaz Ethernet y un disco duro de 500GB si después tienes que usar la conexión USB para llenarlo? Máxime cuando el aparato es del tamaño de una tortilla de patatas, lo que moverlo no es precisamente cómodo (téngase en cuenta que, además, la fuente de alimentación va aparte). Se puede mover la primera vez, cuando quieras poner gran parte de tu videoteca, pero hacerlo cada vez que quieras introducir una película o, peor, un episodio de tv se va a hacer muy cuesta arriba. Al final, el disco duro acabará quedando para grabaciones de TV algo en lo que el Zoltar, gracias a su doble sintonizador de TDT, destaca bastante. (Un feo detalle es que la página web da a entender que sí se puede hacer, cuando en realidad solo se puede a través del USB; también da a entender que es FullHD, cuando en realidad sólo llega a las 1080i).

La única manera (al menos la única que encontré en el tiempo que trabajé en él) de compartir archivos con los equipos informáticos es a través de uPNP mediante un servidor de archivos. En Windows esta labor la realiza Windows Media Player 11 en OS X, que era lo que a mi amigo le interesaba hay que buscarse la vida. Afortunadamente, las últimas actualizaciones de Plex incluyen un servidor multimedia, Plex Media Server, que puede realizar esa labor, aunque ya tiene huevos que para poder reproducir vídeos en el salón tengas que instalarte el que es, actualmente, el reproductor multimedia por excelencia.

Como dije, esto son solo impresiones sacadas de una tarde de trastear con él y quizás, con más tiempo de uso pueda llegar a exprimírsele más. También queda ver como funcionan las bibliotecas musical y de vídeo, pero por lo pronto, el cacharro apetece bastante. Eso sí, no creo que llegue a superar a un Mac Mini con Plex que, en este momento es el dispositivo que más me gusta. (También cuesta lo que cuesta.)

Un nuevo Mac Mini (o Apple tocandome los mismísimos otra vez)

Mi nuevo Mac Mini

Ya me pasó cuando me pasé a Mac y compré el MacBook Pro. Acto seguido Apple saca sus MacBooks y me baja el precio de los MacBook Pro. Ahora me compro un Mac Mini, después de hartarme de esperar a que los actualizara decentemente ¿y qué hace Apple? Actualizarlos apenas un mes después.

Y no es que me fastidie la reducción de precio, ni el aumento de velocidad del procesador. Uno está acostumbrado a esas cosas, y lo cierto es que, con sus tres años a cuestas, no tengo ninguna queja del MacBook Pro. Tampoco me importa demasiado que la SuperDrive ahora venga de serie y no en el modelo más caro. Para lo que la uso. O el que el modelo antes caro ahora sea el básico.

La mejoría en la tarjeta gráfica ya me jode bastante más, pero puedo sobrellevarlo. Lo mismo que el que ahora admita hasta 4GB de RAM. O el haber estado esperando desde noviembre-diciembre a una keynote que no anunció nada (y eso que otras veces ya lo han hecho con la coletilla de “disponible a partir de…”).

Lo cierto es que lo compré pensando en convertirlo en media center en cuanto pudiese comprar una tele decente y mientras tanto usarlo para liberar al MacBook Pro del escritorio, que era una lata. Así que todas esas mejoras… pues como me importan poco. Pero hay una… Hay una que me está trayendo por la calle de la amargura:

¡Doble salida de vídeo, coño!

Lo que ven. Doble salida de vídeo. Y es que la única, la única cosa que echo de menos es el poder trabajar con dos monitores a la vez. Sobre todo cuando preparo una clase o hago pinitos con la fotografía. Está visto que voy a tener que pasarlo rápido para el salón y comprar un iMac de 24” (que también se han puesto muy apetecibles).

Eso sí. A mí, el Apple Remote me vino jratis.

Trust Predator GM-4200

Trust Predator GM-4200
Predator es el rey del escritorio. Sus 800-1.600 dpi hacen que sea imposible seguírsele la pista por el escritorio. El Mighty Mouse, tres veces más caro y mil veces más lento, tuvo la batalla perdida desde el comienzo.

RSS hablando en plata

Un vídeo que explica claramente en qué consiste “suscribirse a un bog” y cómo se puede hacer. A más de uno que yo conozco le hace falta verlo.

Snif!

WP en el iPhone

Probando a publicar un post desde el iPhone.

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Consumo energético

Una Sony PlayStation 3, incluso en modo «idle» (inactivo) consume cinco veces más energía que una nevera de tamaño medio.

Lo comenta Alvy, de Microsiervos en Voraces consolas